A los niños les encanta ayudar con esto (¡y mientras, comer la masa!). Podrás recortarlas en las formas de Halloween que más te gusten: fantasmas, murciélagos, calaveras, etc...
Necesitas:
175g mantequilla blanda
200g azúcar
2 huevos
1 cucharadita de vainilla
400g harina
1 cucharadita de levadura
1 cucharadita sal
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| En un bol, bate la mantequilla y el azúcar juntos hasta que estén ligeros y pálidos. Añade los huevos y la vainilla. En otro cuenco, mezcla la harina, la levadura y la sal. Añade esta mezcla a la mezcla de los huevos y la mantequilla, mezclando suavemente. Si te parece demasiado "pegajoso" para aplanar y recortar, añade un poquito más de harina. Divide la masa en dos, envuelve cada mitad en papel plástico, y guárdalas en la nevera durante una hora o más.
Mientras, prepara las plantillas. En un trozo de cartulina, dibuja las formas que quieres para las galletas, y recórtalas.
Calentar el horno a 180º C. Luego, cubre una superficie limpia y fría con harina. Saca una de los paquetes de masa de la nevera. Con un rodillo, extiende la masa hasta que tenga casi 0,5cm de altura. Coloca la plantilla elegida encima de la masa, y con un cuchillo recorta alrededor. Repite cuantas veces que pueda, colocando las formas en una bandeja de teflón. Amasa las sobras, y repite la operación. Hornea las galletas durante unos 10 minutos hasta que empiecen a dorarse. Continúe con el otro paquete de la masa. Estas galletas se pueden decorar con cobertura colorida de azúcar glasé (azúcar glasé + unas gotas de agua + colorante), o con chocolate derretido. ¡Puedes convertir el decorar las galletas en una actividad de la fiesta! |